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jueves, 30 de mayo de 2013

El colegio donde los deberes están prohibidos por ley

A los alumnos de los primeros cursos de primaria del colegio del Isidro Parga Pondal, en el municipio coruñés de Oleiros, no se les puede poner deberes para hacer en casa y esto es así porque un padre se ha acogido a la literalidad de una orden de la Consellería de Educación de 1997 en la que se estipula que a los niños no se les puede mandar trabajo para casa. Una norma que lleva vigente 16 años en Galicia y que en la práctica solo se aplica si alguien presenta una reclamación.
Desde el colegio reconocen que un inspector se personó en el centro tras recibir una queja de un padre por la cantidad de deberes que tenía que hacer su hijo y que desde ese momento se ordenó cumplir la orden y se prohibió a los profesores mandar ejercicios a los alumnos. De la norma administrativa se salvan pequeñas excepciones: “Si un niño está enfermo se le pueden mandar cosas para que recupere los días que perdió, o algunas lecturas pero muy poco y en casos muy puntuales”, reconoce un portavoz del colegio.
La mayoría de los padres se muestran contrarios a esta situación y han decidió recoger firmas para defender la libertad de los profesores. “En el colegio que está a cuatro kilómetros los niños hacen los deberes sin problemas”, afirma Belén Fernández, una de las madres del centro, que han decidido recoger firmas para presentarlas ante la Consellería. “Yo conozco padres que han ido a tutorías porque sus hijos van mal en matemáticas y no han conseguido que los profesores les pongan ejercicios de refuerzo por miedo a las inspecciones”, reconoce Fernández. Algunos educadores han sufrido hasta tres inspecciones en lo que va de curso.
En la Consellería de Educación aseguran que hasta que se apruebe la ley Lomce del Gobierno no tiene previsto plantearse la posibilidad realizar algún cambio en esta normativa. Y que por lo tanto es de obligado cumplimiento.


OPINIÓN PERSONAL
Pienso que mandar deberes tiene sus puntos positivos y negativos si se mandan los adecuados porque hay muchos niños que para ellos hacer los deberes es un rollo y un aburrimiento pero hay que hacerse aquí una pregunta ¿ por qué no les gusta a los niños hacer deberes? Primero porque los profesores siempre los están mandando todos los días y no mandan pocos sino que mandan varias cosas que al niño le agobia y le ocupa mucho tiempo, segundo hacer deberes para los niños no es divertido ni entretenido porque hay algunos profesores que siempre están mandando tarea en clase y luego en casa por eso pienso que a los niños se les funde a deberes como bien dice el artículo pero los deberes es un buen método para que sigan haciendo cosas en su casa pero tampoco sin abusar pienso que si el profesor tiene una buena metodología y hace que a los niños les resulte ameno y divertido se evitaría los fracasos y los suspensos en clase.

MALTRATO INFANTIL

El maltrato a los niños es un problema universal que ha existido desde tiempos remotos, sin embargo es en el siglo XX con la declaración de los derechos del niño (O.N.U. 1959), cuando se le considera como un delito y un problema de profundas repercusiones psicológicas, sociales, éticas, legales y médicas.
La investigación norteamericana sitúa el comienzo de la sensibilización mundial cuando investigadores como Kempe, Silverman, Steele, y otros, en 1962 etiquetaron el llamado Sindrome del niño maltratado.

Definición y clasificación del maltrato infantil

No existe una definición única de maltrato infantil, ni una delimitación clara y precisa de sus expresiones. Sin embargo, lo más aceptado como definición es todas aquellas acciones que van en contra de un adecuado desarrollo físico, cognitivo y emocional del niño, cometidas por personas, instituciones o la propia sociedad. Ello supone la existencia de un maltrato físico, negligencia, maltrato psicológico o un abuso sexual. (NCCAN, 1988). Esta definición está en concordancia con la existente en el manual de psiquiatría DSM-IV.

1. El maltrato físico

Este tipo de maltrato abarca una serie de actos perpetrados utilizando la fuerza física de modo inapropiado y excesivo. Es decir, es aquel conjunto de acciones no accidentales ocasionados por adultos (padres, tutores, maestros, etc.), que originan en el niño un daño físico o enfermedad manifiesta. Aquí se incluyen golpes, arañazos, fracturas, pinchazos, quemaduras, mordeduras, sacudidas violentas, etc.

2. La negligencia o abandono

La negligencia es una falta de responsabilidad parental que ocasiona una omisión ante aquellas necesidades para su supervivencia y que no son satisfechas temporal o permanentemente por los padres, cuidadores o tutores. Comprende una vigilancia deficiente, descuido, privación de alimentos, incumplimiento de tratamiento médico, impedimento a la educación, etc.

3. El maltrato emocional

Es aquel conjunto de manifestaciones crónicas, persistentes y muy destructivas que amenazan el normal desarrollo psicológico del niño. Estas conductas comprenden insultos, desprecios, rechazos, indiferencia, confinamientos, amenazas, en fin, toda clase de hostilidad verbal hacia el niño. Este tipo de maltrato, ocasiona que en los primeros años del niño, éste no pueda desarrollar adecuadamente el apego, y en los años posteriores se sienta excluido del ambiente familiar y social, afectando su autoestima y sus habilidades sociales.

4. El abuso sexual

Es uno de los tipos de maltrato que implica mayores dificultades a la hora de estudiar. Consiste en aquellas relaciones sexuales, que mantiene un niño o una niña (menor de 18 años) con un adulto o con un niño de más edad, para las que no está preparado evolutivamente y en las cuales se establece una relación de sometimiento, poder y autoridad sobre la víctima.
Las formas más comunes de abuso sexual son: el incesto, la violación, la vejación y la explotación sexual. También incluye la solicitud indecente sin contacto físico o seducción verbal explícita, la realización de acto sexual o masturbación en presencia de un niño y la exposición de órganos sexuales a un niño.
El maltratador habitualmente es un hombre (padre, padrastro, otro familiar, compañero sentimental de la madre u otro varón conocido de la familia). Raramente es la madre, cuidadora u otra mujer conocida por el niño.
Otro tipo de maltrato infantil es el llamado Sindrome de Münchausen por poderes, consiste en inventar una enfermedad en el niño o producirla por la administración de sustancias y medicamentos no prescritos.
Generalmente se trata de un niño en la edad de lactante-preescolar (edad media de 3 años). Los signos y síntomas aparecen solamente en presencia de la madre (habitualmente el perpetrador del abuso), son de causa inexplicable y los exámenes complementarios no aclaran el diagnóstico. Este sindrome presenta una mortalidad entre 10-20%, y su impacto a largo plazo puede dar lugar a desórdenes psicológicos, emocionales y conductuales.
Además se debe incluir el maltrato prenatal, definido como aquellas circunstancias de vida de la madre, siempre que exista voluntariedad o negligencia, que influyen negativa y patológicamente en el embarazo, parto y repercuten en el feto. Tales como: rechazo del embarazo, falta de control y seguimiento médico del embarazo, negligencia personal en la alimentación e higiene, medicaciones excesivas o no prescritas, consumo de alcohol, drogas y tabaco, exposición a radiaciones, y otras.
En los últimos tiempos se habla de maltrato institucional, que consiste en cualquier legislación, programa o procedimiento, ya sea por acción o por omisión, procedente de poderes públicos o privados, por profesionales al amparo de la institución, que vulnere los derechos básicos del menor, con o sin contacto directo con el niño.
Cada uno de estos tipos de maltrato infantil presentan indicadores físicos y conductuales en el menor maltratado, así como indicadores conductuales y actitudes del maltratador, lo cual ayuda en su diagnóstico.

Las causas del maltrato infantil

Los estudiosos del tema del maltrato infantil han tratado de explicar su aparición y mantenimiento utilizando diversos modelos, así tenemos: el modelo sociológico, que considera que el abandono físico es consecuencia de situaciones de carencia económica o de situaciones de aislamiento social (Wolock y Horowitz, 1984); el modelo cognitivo, que lo entiende como una situación de desprotección que se produce como consecuencia de distorsiones cognitivas, expectativas y percepciones inadecuadas de los progenitores/cuidadores en relación a los menores a su cargo (Larrance, 1983); el modelo psiquiátrico, que considera que el maltrato infantil es consecuencia de la existencia de psicopatología en los padres (Polansky, 1985); el modelo del procesamiento de la información, que plantea la existencia de un estilo peculiar de procesamiento en las familias con menores en situación de abandono físico o negligencia infantil (Crittender, 1993); y por último el modelo de afrontamiento del estrés, que hace referencia a la forma de evaluar y percibir las situaciones y/o sucesos estresantes por parte de estas familias (Hilson y Kuiper, 1994).
En la actualidad el modelo etiopatogénico que mejor explica el maltrato infantil, es el modelo integral del maltrato infantil. Este modelo considera la existencia de diferentes niveles ecológicos que están encajados unos dentro de otros interactuando en una dimensión temporal. Existen en este modelo factores compensatorios que actuarían según un modelo de afrontamiento, impidiendo que los factores estresores que se producen en las familias desencadenen una respuesta agresiva hacia sus miembros. La progresiva disminución de los factores compensatorios podría explicar la espiral de violencia intrafamiliar que se produce en el fenómeno del maltrato infantil. Entre los factores compensatorios se señalan: armonía marital, planificación familiar, satisfacción personal, escasos sucesos vitales estresantes, intervenciones terapéuticas familiares, apego materno/paterno al hijo, apoyo social, buena condición financiera, acceso a programas sanitarios adecuados, etc. Entre los factores estresores se cuentan: historia familiar de abuso, disarmonía familiar, baja autoestima, trastornos físicos y psíquicos en los padres, farmacodependencia, hijos no deseados, padre no biológico, madre no protectora, ausencia de control prenatal, desempleo, bajo nivel social y económico, promiscuidad, etc.

Consecuencias del maltrato infantil

Independientemente de las secuelas físicas que desencadena directamente la agresión producida por el abuso físico o sexual, todos los tipos de maltrato infantil dan lugar a trastornos conductuales, emocionales y sociales. La importancia, severidad y cronicidad de las estas secuelas depende de:
  • Intensidad y frecuencia del maltrato.
  • Características del niño (edad, sexo, susceptibilidad, temperamento, habilidades sociales, etc).
  • El uso o no de la violencia física.
  • Relación del niño con el agresor.
  • Apoyo intrafamiliar a la víctima infantil.
  • Acceso y competencia de los servicios de ayuda médica, psicológica y social.
En los primeros momentos del desarrollo evolutivo se observan repercusiones negativas en las capacidades relacionales de apego y en la autoestima del niño. Así como pesadillas y problemas del sueño, cambios de hábitos de comida, pérdidas del control de esfínteres, deficiencias psicomotoras, trastornos psicosomáticos.
En escolares y adolescentes encontramos: fugas del hogar, conductas autolesivas, hiperactividad o aislamiento, bajo rendimiento académico, deficiencias intelectuales, fracaso escolar, trastorno disociativo de identidad, delincuencia juvenil, consumo de drogas y alcohol, miedo generalizado, depresión, rechazo al propio cuerpo, culpa y vergüenza, agresividad, problemas de relación interpersonal.
Diversos estudios señalan que el maltrato continúa de una generación a la siguiente. De forma que un niño maltratado tiene alto riesgo de ser perpetuador de maltrato en la etapa adulta.

Prevención del maltrato infantil y actuación del pediatra.

Los pediatras, al ser los profesionales de salud que están en mayor contacto con los niños, son los llamados a realizar la prevención del maltrato infantil, además de establecer diagnósticos y junto con un equipo multidisciplinario colaborar en su tratamiento.
Los pediatras se encuentran en una posición favorable para detectar niños en situación de riesgo (sobre todo en menores de 5 años, la población más vulnerable), a partir de esta edad los maestros comienzan a tener un papel principal en la prevención y diagnóstico.
La prevención del maltrato infantil se establece en tres niveles:
Prevención Primaria: dirigida a la población general con el objetivo de evitar la presencia de factores estresores o de riesgo y potenciar los factores protectores del maltrato infantil.
Se incluyen:
  • Sensibilización y formación de profesionales de atención al menor.
  • Intervenir en la psicoprofilaxis obstétrica (preparación al parto).
    Intervenir en las escuelas para padres, promoviendo valores de estima hacia la infancia, la mujer y la paternidad.
  • Prevenir el embarazo no deseado, principalmente en mujeres jóvenes, mediante la educación sexual en centros escolares y asistenciales.
  • Búsqueda sistemática de factores de riesgo en las consultas de niño sano. Así como evaluar la calidad del vínculo afectivo padres-hijos, los cuidados del niño, actitud de los padres en la aplicación del binomio autoridad-afecto.
  • Intervenir en las consultas y exponer los derechos de los niños y la inconveniencia de los castigos físicos. Ofrecer la alternativa de la aplicación del castigo conductual.
  • Identificar los valores y fortalezas de los padres, reforzando su autoestima.
Prevención Secundaria: dirigida a la población de riesgo con el objetivo de realizar un diagnóstico temprano y un tratamiento inmediato. Atenuar los factores de riesgo presentes y potenciar los factores protectores.
Se incluyen:
  • Reconocer situaciones de maltrato infantil, estableciendo estrategias de tratamiento.
  • Reconocer situaciones de violencia doméstica o de abuso a la mujer y buscar soluciones.
  • Reconocer las conductas paternas de maltrato físico o emocional, considerando la remisión de la familia a una ayuda especializada en el manejo de la ira y la frustración.
  • Remitir a centros de salud mental a padres con adicción a alcohol y drogas.
Prevención Terciaria: consiste en la rehabilitación del maltrato infantil, tanto para los menores víctimas como para los maltratadores. Para ello se debe disponer de un equipo interdisciplinario (pediatras, psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales, orientadores familiares, terapeutas, jueces de menores, cuerpos policiales, etc.).

PROBLEMAS DE APRENDIZAJE EN LOS NIÑOS

Una de las cuestiones que más preocupan a los padres, los profesores y la sociedad en general, es el fracaso escolar. Sin duda el elevado número de alumnos que fracasan en el aprendizaje escolar es uno de los problemas más importantes con los que se enfrentan los países modernos. 

Uno de cada cuatro españoles no tiene éxito en su intento de superar las pruebas que se realizan en la escuela y otros muchos aprueban con mucha dificultad. El fracaso escolar en España es muy superior a la media Europea. 

Hablamos de fracaso escolar cuando un niño no es capaz de alcanzar el nivel de rendimiento medio esperado para su edad y nivel pedagógico. 

Las causas son múltiples, pero podríamos englobar las más frecuentes en tres apartados:
  1. Trastornos de aprendizaje
  2. Factores afectivos-emocionales (depresión, baja autoestima, trastornos de ansiedad, situaciones estresantes: muerte o enfermedad de un ser querido, abandono, separación, estilo educativo de los padres, etc…).
  3. Déficit de habilidades, estrategias y metodología de estudio adecuadas
Trastornos de aprendizaje  

Los problemas del aprendizaje afectan a 1 de cada 10 niños en edad escolar. Son problemas que pueden ser detectados en los niños a partir de los 5 años de edad y constituyen una gran preocupación para muchos padres ya que afectan al rendimiento escolar y a las relaciones interpersonales de sus hijos.
Un niño con problemas de aprendizaje suele tener un nivel normal de inteligencia, de agudeza visual y auditiva. Es un niño que se esfuerza en seguir las instrucciones, en concentrarse, y portarse bien en su casa y en la escuela. Su dificultad está en captar, procesar y dominar las tareas e informaciones, y luego a desarrollarlas posteriormente. El niño con ese problema simplemente no puede hacer los que otros con el mismo nivel de inteligencia pueden lograr.
El niño con problemas específicos del aprendizaje tiene patrones poco usuales de percibir las cosas en el ambiente externo. Sus patrones neurológicos son distintos a los de otros niños de su misma edad. Sin embargo tienen en común algún tipo de fracaso en la escuela o en su comunidad.
Cómo detectar problemas de aprendizaje en la escuela
No es nada difícil detectar cuando un niño está teniendo problemas para procesar las informaciones y la formación que recibe. Los padres deben estar atentos y conscientes de las señales mas frecuentes que indican la presencia de un problema de aprendizaje, cuando el niño: 
  • Presenta dificultad para entender y seguir tareas e instrucciones. 
  • Presenta dificultad para recordar lo que alguien le acaba de decir. 
  • No domina las destrezas básicas de lectura, deletreo, escritura y/o matemática, por lo que fracasa en el trabajo escolar. 
  • Presenta dificultad para distinguir entre la derecha y la izquierda, para identificar las palabras, etc. Su tendencia es escribir las letras, palabras o números al revés.
  • Le falta coordinación al caminar, hacer deportes o llevar a cabo actividades sencillas, tales como aguantar un lápiz o amarrarse el cordón del zapato.
  • Presenta facilidad para perder o extraviar su material escolar, como los libros y otros artículos. 
  • Tiene dificultad para entender el concepto de tiempo, confundiendo el "ayer", con el "hoy" y/o "mañana". 
  • Manifiesta irritación o excitación con facilidad 
Características de los problemas de aprendizaje
Los niños que tienen problemas del aprendizaje con frecuencia presentan, según la lista obtenida de "When Learning is a Problem/LDA(Learning Disabilities Association of America)", características y/o deficiencias en:

Lectura (visión): El niño acerca mucho al libro; dice palabras en voz alta; señala, sustituye, omite e invierte las palabras; Ve doble, salta y lee la misma línea dos veces; no lee con fluidez; tiene poca comprensión en la lectura oral; omite consonantes finales en lectura oral; pestañea en exceso; se pone bizco al leer; Tiende a frotarse los ojos y quejarse de que le pican; presenta problemas de limitación visual, deletreo pobre, entre otras.

Escritura: El chico invierte y varía el alto de las letras; no deja espacio entre palabras y no escribe encima de las líneas; Coge el lápiz con torpeza y no tiene definido si es diestro o zurdo; mueve y coloca el papel de manera incorrecta; trata de escribir con el dedo; tiene pensamiento poco organizado y una postura pobre, etc.

Auditivo y verbal: El niño presenta apatía, resfriado, alergia y/o asma con frecuencia; pronuncia mal las palabras; respira por la boca; se queja de problemas del oído; se siente mareado; se queda en blanco cuando se le habla; habla alto; depende de otros visualmente y observa el maestro de cerca; no puede seguir más de una instrucción a la vez; pone la tele y la radio con volumen muy alto, etc.

Matemáticas: El alumno invierte los números; tiene dificultad para saber la hora; pobre comprensión y memoria de los números; no responde a datos matemáticos, etc.

PRÁCTICAS DE PEDAGOGÍA

martes, 14 de mayo de 2013

EL TDAH: CAUSAS Y SÍNTOMAS EN LOS NIÑOS

Es un problema de falta de atención, exceso de actividad, impulsividad o una combinación de estos. Para diagnosticar estos problemas como trastorno de hiperactividad con déficit de atención (THDA), deben estar por fuera del rango normal para la edad y desarrollo del niño.


CAUSAS

El TDAH es el trastorno de la conducta de la niñez más comúnmente diagnosticado y afecta a aproximadamente de 3 a 5% de los niños en edad escolar. Este trastorno se diagnostica mucho más frecuentemente en niños que en niñas.


El TDAH  puede ser hereditario, pero no está claro qué lo causa exactamente. Cualquiera que sea su causa, parece iniciarse muy temprano en la vida a medida que el cerebro se está desarrollando. Los estudios imagenológicos sugieren que los cerebros de los niños con trastorno de hiperactividad con déficit de atención (TDAH) son diferentes de los cerebros de otros niños.
La depresión, la falta del sueño, las dificultades de aprendizaje, los trastornos de tics y los problemas de comportamiento se pueden confundir con o aparecer junto con el TDAH. Cuando se sospecha que un niño padece este trastorno, debe ser examinado cuidadosamente por un médico para descartar otras posibles afecciones o razones de este comportamiento.
La mayoría de los niños con TDAH también tienen al menos otro problema de desarrollo o de comportamiento. Igualmente pueden tener otro problema psiquiátrico, como depresión o trastorno bipolar.

SÍNTOMAS DE FALTA DE ATENCIÓN 
  1. No logra prestar atención cuidadosa a los detalles o comete errores por descuido en el trabajo escolar.
  2. Tiene dificultad para mantener la atención en tareas o juegos.
  3. Parece no escuchar cuando se le habla directamente.
  4. No sigue instrucciones y no logra terminar el trabajo escolar, los deberes u obligaciones en el lugar de trabajo.
  5. Tiene dificultad para organizar sus tareas y actividades.
  6. Evita o le disgusta comprometerse en tareas que requieran esfuerzo mental continuo (como las tareas escolares).
  7. Con frecuencia pierde juguetes, tareas escolares, lápices, libros o herramientas necesarias para las tareas o actividades.
  8. Se distrae fácilmente.
  9. Se muestra a menudo olvidadizo en las actividades diarias

SÍNTOMAS DE HIPERACTIVIDAD
  1. Juega con las manos o los pies o se retuerce en su asiento.
  2. Abandona su asiento cuando lo que se espera es que se quede sentado.
  3. Corre y trepa excesivamente en situaciones inapropiadas.
  4. Tiene dificultad para jugar en forma silenciosa.
  5. A menudo habla excesivamente, está "en movimiento" o actúa como si fuera "impulsado por un motor".

SÍNTOMAS DE IMPULSIVIDAD
  1. Emite respuestas antes de que termine de escuchar la pregunta.
  2. Tiene dificultades para esperar su turno.
  3. Se entromete o interrumpe a los demás (irrumpe en conversaciones o juegos)
PSICOTERAPIA CONDUCTISTA
La psicoterapia tanto para el niño como para la familia puede ayudarle a todos a entender y controlar las sensaciones estresantes relacionadas con el TDAH
Los padres deben usar un sistema de recompensas y consecuencias para ayudar a guiar el comportamiento de su hijo. Es importante aprender a manejar los comportamientos disociadores. Los grupos de apoyo pueden ayudarle a conectarse con otros que tengan problemas similares.
Otras sugerencias para ayudarle a su hijo con TDAH abarcan:
  • Comunicarse regularmente con el profesor del niño.
  • Mantener un horario diario constante, que incluya horas regulares para las tareas, las comidas y las actividades al aire libre. Haga cambios al horario con anticipación y no a última hora.
  • Limite las distracciones en el ambiente del niño.
  • Constate que el niño consuma una alimentación saludable y variada, con bastante fibra y nutrientes básicos.
  • Cerciórese de que el niño duerma lo suficiente.
  • Elogie y premie el buen comportamiento.
  • Mantenga reglas claras y constantes para el niño.

EL AUTISMO

viernes, 3 de mayo de 2013

El papel de los videojuegos en el desarrollo de los niños

Los videojuegos han adquirido un papel importante en el entretenimiento de millones de niños. Muchos son los especialistas de la salud que advierten sobre los efectos negativos de pasar largas horas sentados frente a la pantalla del ordenador, aislados de la realidad. Sin embargo, los videojuegos también pueden ayudar a los niños en su desarrollo intelectual y emocional. 

Riesgos de los videojuegos en los niños
Se ha hablado mucho de los riesgos y los efectos negativos de los videojuegos sobre el desarrollo de los niños. Hasta el punto de que, uno de los entretenimientos favoritos de muchos niños, ha llegado a verse como una amenaza para su salud. Esto da lugar a muchas dudas en los padres: queremos que nuestros hijos se diviertan, pero no poner en riesgo su salud. Entre los principales riesgos de los videojuegos para los niños hay que destacar dos: 

1.El sedentarismo
Los niños pasan cada vez más tiempo sentados frente a la pantalla del ordenador. Esto hace que muchos de ellos tengan hábitos de vida cada vez más sedentarios. El sedentarismo es uno de los factores que propician la aparición de la obesidad, un problema fácil de prevenir con unas pautas sencillas, como hacer algo de ejercicio, pero difícil de atajar una vez que aparece.


2.El aislamiento social
Los humanos somos seres sociales por naturaleza. Necesitamos relacionarnos con los otros para asegurar nuestra supervivencia. Los videojuegos nos aíslan del mundo exterior y nos atrapan en una realidad virtual. Los niños cada vez juegan menos con sus homólogos en el parque. El entretenimiento es cada vez más individual, pero mucho más virtual. 


En definitiva, no es necesario prohibir a los niños que jueguen con videojuegos. Para evitar estas situaciones, basta con limitar las horas de juego (ej. no más de una hora) o apuntarles a alguna actividad extraescolar deportiva, como fútbol o vóleibol. Así, además de hacer ejercicio, conocerán a otros niños y aprenderán los valores del juego en equipo.
Beneficios de los videojuegos para los niños
Los videojuegos permiten a los niños correr riesgos cuyas consecuencias sólo se dejan notar en el juego, de modo que se acostumbran, sin exponerse a un peligro real, a tomar decisiones difíciles de manera rápida y a resolver problemas en situaciones de tensión.
Todo ello les prepara para convertirse, en el futuro, en mejores profesionales. Esto es uno de los aspectos positivos para el desarrollo intelectual y emocional de los niños, que ha señalado recientemente Prensky sobre los beneficios de jugar con videojuegos 
Hoy en día, padres y profesores expresan su preocupación por la falta de hábito de lectura de sus hijos y alumnos. Los videojuegos de hoy se parecen mucho más a los libros de lo que los padres creemos. Aunque en el videojuego, la historia de desarrolla conforme el jugador va superando las pantallas, comprometiéndole hasta el desenlace, como en los libros.
La diferencia entre los videojuegos y los libros es que mientras el lector permanece pasivo, en el videojuego se trata de resolver problemas, superar pruebas… en definitiva: actuar. Por eso, otro de los beneficios de los videojuegos para los niños es que, jugando, los niños aprenden a perder antes que a ganar y a no frustrarse si quieren lograr sus objetivos. Los videojuegos enseñan a los niños a ser tenaces.